Cuando el último pétalo de rosa cayó al suelo, se quemó. No hubo tiempo para que las hormigas devorasen ese dulce néctar. No hubo tiempo para que un poeta dedique sonetos a la desgraciada rosa. Simplemente cayó y se quemó al instante.
Su aroma dulzón recorrió la habitación y tiñó de blanca ceniza el piso. Su pasión se convirtió en recuerdo, su aroma en brisa y sus espinas en pequeños puñales de tiempo. Puñales que quedaron encarnados en la angustia y que sólo salen con cada sonrisa.
La rosa no era mas rosa, era ceniza. El tallo no era más tallo, era ceniza. Las espinas no eran más espinas, era angustia.
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3 comentarios:
Tenés razón, ahí lo arreglé :-)
gracias por la buena onda, exitoss
Necesito tu voz en mi blog ,
Paz/
vivan los goticos!viva cenizas de rosas, sera que QUREMARON AL RESTAURADOR??
NADIE LO SABE! PRENDETE, HACETE AMIGO DE MI BLOG, QUE ESTAMOS LIMON
muuuuuuuuuy buen blog, la limaron
la lime
tambien banco a los heavies, por que me enamoran facil
dejen firmita en mi blog!
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